Yo no soy tonto
Y desde luego ellos tampoco. Me refiero, claro, al Media Markt.
No será en este blog donde precisamente vayamos a hacer publicidad gratuita de los grandes monstruos del sector como éste, pero ante todo hay que ser justos y reconocer cuando se hacen las cosas bien.
Después de ganar la batalla a la competencia con una publicidad tan eficiente como agresiva y una experiencia de compra bien orquestada, uno de sus mayores defectos era la gestión de sus devoluciones.
Hace un par de dĂas fui a devolver el Ăşltimo juguetito tecnolĂłgico que comprĂ©. Lo hice al mediodĂa, a sabiendas de las tediosas colas de espera que se forman en las horas punta.
Mi sorpresa fue ver que habĂan preparado una “sala de espera” con un par de grandes pantallas con vĂdeos musicales, butacas tipo cine y el sorprendente detalle de poner una máquina de cafĂ©s gratis.

Por cierto:
- muchos no se percataron de la invitación gratuita de cafés
- los que lo hicimos dudamos si habĂa que poner uno de los vasos de la máquina de agua de al lado

Inusabilidades aparte, eso sĂ es innovar en servicio al cliente!
En una visita a los WC del MM me vino la misma idea a la cabeza (estos ‘mamarrachos’ han convertido un problema en un reclamo).
Lo más gracioso es ver como los clientes comentan entre ellos la dolencia que aflige a sus ‘criaturas’ cual madres en la sala de espera del pediatra.
SĂ, la verdad es que estoy seguro de que si se molestan en observar estas y tantas otras dinámicas que pueden surgir entre sus clientes la verdad es que todavĂa les será mucho más Ăştil.